Berserk - El Caballero del Dragón de Fuego

06.04.2026

Nacida en 1989 de la mano del fallecido Kentaro Miura, la serie japonesa Berserk no solo se ha convertido con el paso del tiempo en uno de los manganimes más exitosos y populares de todos los tiempos, sino también en un referente dentro del género de fantasía oscura. Como suele suceder con toda obra exitosa, Berserk cuenta con diversos productos además del cómic original, y entre esos productos se encuentra El Caballero del Dragón de Fuego, una novela corta ambientada en el mundo de Berserk, en la que se narra el origen del personaje que le da título. Fue publicada en el 2017, y tiene como autor a Makoto Fukami, quien ha trabajado como guionista en diferentes series, películas y videojuegos, entre ellos varios productos de Berserk. Esta novela fue publicada en español por Panini, la misma editorial que publica el cómic desde hace algunos años. Sin embargo, El Caballero del Dragón de Fuego es por sí mismo un producto de tercera categoría, eso siendo tremendamente generoso, que puede describirse perfectamente con términos como cutre o mediocre. Pero vayamos por partes, que la cosa tiene miga.  

La obra original, la novela de Makoto Fukami, es muy probablemente una de las peores novelas de fantasía que he leído en mi vida. Teniendo en cuenta que he leído cientos de novelas de fantasía, eso es mucho decir. Pero lo cierto es que El Caballero del Dragón de Fuego bien podría pasar por ser obra de un aficionado, de un principiante que escribe sus primeras historias con más entusiasmo que habilidad. No solo la novela está escrita con una simpleza apabullante (y digo simpleza, que no sencillez), sino que parece el primer borrador de un escritorzuelo de tercera categoría en sus inicios. Lo mismo sucede con los personajes, completamente planos y mediocres, y con la propia narrativa, que en ocasiones resulta tan absurda e incoherente, tan mal trabajada, que uno se pregunta cómo es posible que una obra así haya sido publicada en todo el mundo. La respuesta es obvia: pertenece al mundo de Berserk, y eso garantiza ventas. Es bien sabido que, ante un producto así, lo que menos le importa a las editoriales es la calidad del mismo. No voy a entrar a desglosar y a explicar por qué la novela es un despropósito, ya que hay tantas y tantas cosas mal en ella que la reseña se me quedaría corta. Baste decir que no he sido capaz de encontrar en ella ni una sola virtud que destacar.  

Pero hablemos ahora de la edición de Panini, que también tiene lo suyo. Me resulta chocante que una editorial como esta, que nos tiene acostumbrados a productos de calidad, realice una edición como la de El Caballero del Dragón de Fuego, repleta de problemas. Para empezar, la maquetación de la novela es digna de un trabajo cutre de primero de la ESO hecho con el Word. Pero es que además el texto está repleto de errores, la mayoría de puntuación. Casi parece que la editorial haya querido complementar una novela terrible con una edición a juego, vaya. Lo único que se salva, a decir verdad, son las ilustraciones que acompañan la novela, obra todas ellas del maestro Kentaro Miura, así como una bonita sobrecubierta.  

Estamos, en definitiva, ante un producto absolutamente prescindible. Diré más. Incluso para los aficionados a la obra original, a Berserk, la novela El Caballero del Dragón de Fuego es un producto no solo prescindible, sino que ellos especialmente deberían rechazarlo. Dada su pésima calidad, no hay motivo para comprarlo, más allá del puro coleccionismo. Pero es que, además, Berserk está mejor sin esta novela, la cual, lejos de aportar nada a su mundo, tiene el deshonor de haberse convertido en una mancha en la reputación de la mejor obra de fantasía oscura de todos los tiempos.

JOAQUÍN SANJUÁN

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