Literatura: Brunner cazador de recompensas, de C. L. Werner

19.07.2021

El juego de estrategia con miniaturas Warhammer se lanzó al mundo literario con la publicación de las novelas de Gotrek y Félix, aventuras estas que cosecharon un gran éxito tanto entre los aficionados al juego como entre los lectores de fantasía en general. Después de esta cabecera comenzaron a editar un buen número de títulos, algunos con más suerte que otros. Entre los más destacados está la trilogía que nos ocupa, Brunner el cazarrecompensas, que ha sido también recogida en formato ómnibus. Su autor, C.L. Werner, lleva mucho tiempo escribiendo relatos y textos para Games Workshop

La primera novela, Dinero sangriento, nos ofrece una sucesión de relatos en los que el lector tiene ocasión de conocer al protagonista de la obra, Brunner, un cazador de recompensas duro y despiadado que recuerda a grandes figuras del cine de acción, incluido el mismísimo Clint Eastwood. Él es así, un hombre duro y fuerte capaz de hacer frente a cualquier amenaza o peligro, por terrible que este sea. A nivel personal me ha recordado mucho a Gatsu, el protagonista del manga Berserk. Ambos son hombres serios y taciturnos que muestran grandes habilidades marciales a la vez que mantienen sus sentimientos personales al margen para desempeñar un trabajo que debe hacerse. Una de las diferencias más notables entre ambos es que Brunner, a diferencia de Gatsu, actúa movido por el dinero. A fin de cuentas es un cazador de recompensas, y como tal debe trabajar para ganarse la vida. Sin embargo, y al igual que el ya mencionado Gatsu, Brunner demuestra en más de una ocasión que, si bien trabaja a cambio de una bolsa llena de monedas, eso no significa que carezca de un sentido del honor muy peculiar que le lleva a aceptar o rechazar diferentes trabajos según sus propios ideales. Se trata en definitiva de un personaje duro y fuerte que además oculta algo. ¿Quién es realmente Brunner y cómo se convirtió en cazador de recompensas? Lo único que es cierto es que no se trata de un mercenario vulgar y corriente.  

Probablemente lo menos atractivo de esta primera entrega es precisamente esa estructura en forma de historias cortas, que hace que el lector no acabe de engancharse a una trama que no parece estar cohesionada. Sin embargo poco a poco iremos descubriendo algunos detalles que llamarán la atención, detalles estos que parecen dejar pequeñas pistas sobre el pasado del personaje. No será hasta la segunda novela, Sangre y acero, cuando el lector podrá empezar a unir distintos cabos que marcaran una pista a seguir. Con la tercera y última entrega de la trilogía, La sangre del dragón, encontraremos finalmente las respuestas a buena parte de las preguntas que el lector se ha podido plantear a lo largo de la historia, y además disfrutaremos de una entretenida y trepidante aventura de fantasía, la guinda perfecta para las peripecias de Brunner.

En definitiva se trata de una historia de acción más que recomendada para cualquier amante de la literatura fantástica más aventurera. Aquellos que quieran una historia compleja y elaborada repleta de intrincados detalles y entresijos no encontrarán en estas novelas lo que buscan... o quizás sí, pues Brunner tiene mucho que ocultar y será tarea del lector ir deshaciendo poco a poco la madeja de pistas. Pero lo que resulta seguro es que los lectores que simplemente quieran disfrutar de unas historias entretenidas y que desborden acción verán cumplidas sus expectativas con creces.

JOAQUÍN SANJUÁN