Cómo escribir diálogos correctamente.

02.02.2021

Hoy vamos a tratar un tema que, por regla general, lleva de cabeza a buena parte de los escritores noveles: la construcción de un diálogo. Sin embargo no vamos a entrar en el aspecto narrativo, nos volcaremos en la estructura y la forma correcta de puntuarlo.

Uno de los mayores enemigos de muchos escritores son los signos de puntuación, y en particular el conflicto entre guion y raya. Lo más habitual es echar mano del guion que nos ofrece el teclado, de esa techa situada a la derecha del punto y nos permite poner un guion (-). Esto, sin embargo, es incorrecto, pues los diálogos deben puntuarse con raya, y no con guion. Claro, eso es muy fácil decirlo, pero el problema es que la raya se esconde de nosotros. Para dar con ella tendréis que ir a Insertar símbolo y, una vez allí, buscar una raya similar al guion, pero bastante más larga (―). Para facilitar su uso podéis vincularla a alguna tecla del teclado.

Una vez tenemos claro que lo correcto es usar la raya y no el guion, lo siguiente es aprender cómo y dónde colocarla. A veces no se sabe bien dónde va la raya, si hay espacio o no, etc. En realidad su uso es muy sencillo: pondremos raya para iniciar un diálogo (eso está claro) y para acotar intervenciones dentro del mismo. Pero vamos a ver un ejemplo.

¡Un momento, por favor! ―exclamó mientras iba hacia la puerta―. ¿Quién llama?

La primera raya está marcando el inicio de la intervención del personaje, mientras que las otras dos están acotando una intervención del narrador dentro del texto del diálogo. Hay que observar que esta acotación no solo queda enmarcada por ambas rayas, sino que no hay espacio alguno ni después de la primera raya ni antes de la última, lo que las deja unidas con las palabras adyacentes que corresponden a dicha acotación.

Por otro lado, tan solo pondremos punto o coma (depende de lo que corresponda) después de raya cuando esta cierre una acotación de narrador. Nunca usaremos punto ni coma delante de raya.

Todo esto es importante, pues resulta muy habitual encontrar cosas tan mal puntuadas como la que sigue:

¡Un momento, por favor! ―, exclamó mientras iba hacia la puerta ,― ¿Quién llama?

Nunca hay que dejar espacio después de la raya que inicia acotación ni antes de la que la cierra. Evidentemente tampoco hay que dejarlo después de la raya que inicia la intervención del personaje, pues nos quedaría así:

¡Un momento, por favor!

Como añadidura, cabe señalar que no usaremos raya para cerrar la intervención del personaje, tan solo las acotaciones del narrador. El ejemplo siguiente ilustra el uso incorrecto al que me refiero.

¡Un momento, por favor! ―exclamó mientras iba hacia la puerta―. ¿Quién llama?―

Aunque todo esto puede parecer muy fácil (y de hecho lo es), resulta importante saberlo, ya que el desconocimiento de la forma correcta de puntuar los diálogos nos llevará a errores muy sencillos de evitar.