Los personajes de Leyendas de Lácenor - Shylara
A diferencia de lo que sucedía con Cirn e incluso de lo que vemos con Necro en El Guardián Gris, Shylara es el tipo de villano que tan solo quiere ver el mundo arder. Si el Paladín Blanco era un fanático de la Luz, Shylara lo es de la Oscuridad. Llevada por ese fanatismo está dispuesta a sacrificar a todo ser vivo en la faz de Lácenor tan solo porque cree que es lo que Ángorthor, el Dios Oscuro, desea. Esto refleja la otra cara de la moneda que ya vimos con Cirn: lo terrible que puede resultar el fanatismo, sin importar los ideales ni las creencias que originen dicho fanatismo.

Shylara es la madre de Cuervo, tal y como se ve al principio de La Ciudad Blanca, pese a que nunca ejerce como tal, pues considera a su hijo mestizo un error que nunca debió suceder. Es también suma sacerdotisa de la Oscuridad en Eldurnak, el reino de los éldayar o álfar de las sombras, un lugar consumido por las tinieblas. Mientras que en La Ciudad Blanca aparece al principio y se mantiene alejada de la trama principal de la novela, en El Guardián Gris se convierte en uno de los antagonistas más peligrosos a los que tienen que hacer frente los protagonistas.
- Nombre: Shylara
- Raza: Éldayar (álfar de las sombras)
- Edad: Desconocida
- Ocupación: Suma sacerdotisa de la Oscuridad
- Habilidades especiales: Como suma sacerdotisa de Ángorthor, Shylara posee elevados poderes vinculados con la Oscuridad, hasta el punto de ser una de las más poderosas seguidoras del Oscuro de todo Lácenor.
- Estilo de combate: Shylara no se mancha las manos en enfrentamientos físicos. En lugar de eso, utiliza sus poderes para atacar desde la retaguardia, mientras envía a sus ejércitos de sanguinarios éldayar a la batalla.
- Otras habilidades: Es cruel, ambiciosa, lujuriosa y hace el mal por el mero placer de hacerlo, sin más. Destaca en habilidades como el arte de la seducción o la danza, y es una líder de nacimiento.
- Armas: Pese a que no utiliza armas en combate, sí suele llevar consigo una o dos dagas que usa para realizar sacrificios rituales a Ángorthor, a menudo con la intención de alimentar sus propios poderes.
- Aliados conocidos: Eldurnak (reino de los éldayar), el templo de Ángorthor.
- Enemigos conocidos: Cuervo, el templo de Isilwentari.
Se
inclinó sobre el instructor y mostró una extraña sonrisa.
―Ya
sabes lo que le pasa a todo aquel que me decepciona.
―Lo
sé, Shylara. Me ocuparé personalmente de que reciba su castigo.
―No
hablaba de él ―le susurró al oído. Las manos de la mujer
brillaban con un oscuro resplandor, posadas en el pecho del álfar―.
Da recuerdos al Oscuro de mi parte.
No
hubo gritos ni forcejeos. Cuando la sacerdotisa se levantó, tan solo
dejó tras de sí un consumido cascarón vacío, macabro recuerdo de
lo que una vez fuera un ser vivo.

