
Las aventuras de Gotrek y Félix: Matachamanes
Autor: Nathan Long
ISBN: 978-84-480-3836-6
Fecha de publicación: 13 de abril de 2010
P.V.P.: 10´95 €
Matachamanes sigue la trama que Nathan Long comenzó a escribir en Matahombres y que siguió en Mataelfos, trama que concluirá en la siguiente novela, Matazombies, la última que aportó el autor a la saga de Gotrek y Félix. Y, al igual que en Matahombres y Mataelfos, Long bebe de los libros de William King para ofrecer al lector una historia que, además de complementar la de su predecesor (cosa que hace con gran respeto, por cierto), también se ocupa de cerrar algunos flecos que King dejó pendientes. Matachamanes podría considerarse una heredera directa de Matabestias, tanto por temática como por el regreso de un personaje de aquella novela. Esto se debe a que ambos libros tienen a los hombres bestia del Caos como enemigos, pese a que en la de Long la amenaza esté más enfocada al chamán de la manada y a la gran amenaza que supone que este posea el poder de convertir a individuos de otras razas en hombres bestia. Además, tal y como adelantaba, regresa la adorable Kat, quien en Matabestias apareció como una niña de siete u ocho años en torno a la que giraba buena parte de la trama de aquella novela. Ahora, veinte años más tarde, reaparece convertida en una encantadora mujer, una guadabosques que, desde que fue salvada por Gotrek y Félix, ha dedicado su vida a dar caza a los hombres bestia. Pero es que además Nathan Long trae también de vuelta a otro de los clásicos secundarios de la saga, después de haber recuperado a Ulrika, a Max y a Malakai.

Evidentemente, estoy hablando del viejo Snorri Muerdenarices, quien regresa en estas páginas para combatir una vez más al lado de sus viejos amigos.
Decía que Nathan Long cierra también algunos flecos que quedaron pendientes en los estupendos libros de William King, y uno de ellos, probablemente uno de los más relevantes, es el relacionado con la espada mágica de Fénix, quien la obtuvo en la primera novela de la serie, Matatrolls, de manos de un templario caído en combate contra un troll del Caos. Hay que recordar que dicha arma fue presentada entonces como la reliquia de una orden templaria, y que desde aquella primera novela se había obviado que el arma no pertenece en realidad a Félix. Esto queda resuelto en Matachamanes, dado que una de las tramas secundarias que ofrece la novela es precisamente la aparición de un nuevo templario de dicha orden, quien acusa al poeta de ladrón y pretende recuperar la reliquia que pertenece a los suyos tanto por derecho como por herencia.
Hay que añadir que la obra de Nathan Long en Gotrek y Félix no brilla solamente por el gran trabajo que hace para seguir la serie de la forma más fiel y parecida posible a lo escrito por su predecesor, sino que el propio tono de las novelas se siente muy próximo al de King. Ignoro si este enfoque fue decisión del propio Long o si fue una exigencia por parte de Games Workshop cuando lo eligieron para reemplazar a King, pero hay que admitir, sobre todo viendo el trabajo de autores posteriores, que no parece muy probable que fuese lo segundo.
En el cierre de Matachamanes, de nuevo siguiendo la estructura que William King ofreció en la mayor parte de sus novelas de Gotrek y Félix, Long presenta un final inconcluso. Dicho final no da un momento de respiro a los personajes, puesto que enlaza directamente con la siguiente novela, Matazombies, en la que los protagonistas se las verán con... ¡Ah, pero qué demonios! ¡Ya lo descubrirás en la correspondiente reseña! ¿A qué esperas?
JOAQUÍN SANJUÁN



